La miel en su estado más puro: tal y como la guardan las abejas en sus celdas de cera, sin extraer, filtrar ni calentar. Ninguna mano la ha transformado.
Producción limitada, producto de temporada. Panal de 250 g aprox.
12,50 € IVA incluido
Antes del tarro, antes de la cuchara y de la mano del hombre, la miel ya tenía su casa: el panal. Miles de celdas hexagonales, levantadas con cera por las propias abejas, guardan el néctar de las flores hasta convertirlo en miel. Cada celda se sella con un fino opérculo de cera, como quien cierra un cofre para que el tesoro llegue intacto.
Este panal es la miel en su estado más puro. No se extrae, no se filtra, no se calienta ni se envasa: no ha pasado por ningún proceso. Es exactamente lo que había en la colmena, un pedazo del trabajo de la colonia que llega a tu mesa tal cual salió del campo.
Al morderlo, la cera cede y la miel se derrama con todo su aroma, como si se abriera la primavera de golpe. Es la forma más antigua, honesta y natural de disfrutar de la miel.
Córtalo en porciones y tómalo solo, sobre pan tostado, con queso fresco o curado, con yogur o en una tabla de quesos. La cera es natural y se puede masticar.
Guárdalo en un lugar fresco y seco, fuera de la nevera. Con el tiempo la miel puede cristalizar dentro de las celdas: es la señal de una miel natural y sin tratar.
Panal de miel de 250 g aprox. Al ser un producto natural, cada panal tiene su forma y su peso puede variar ligeramente.
Producción limitada. Es un producto de temporada: solo está disponible mientras dura la cosecha.


